| De Simón Bolívar a Manuela Sáenz |
| Manuela: Llegaste de improviso, como siempre. Sonriente. Notoria. Dulce. Eras tú. Te miré. Y la noche fue tuya. Toda. Mis palabras. Mis sonrisas. El viento que respiré y te enviaba en suspiros. El tiempo fue cómplice por el tiempo que alargué el discurso frente al Congreso para verte frente a mí, sin moverte, quieta, mía… Utilicé las palabras más suaves y contundentes; sugerí espacios terrenales con problemas qué resolver mientras mi imaginación te recorría; los generales que aplaudieron de pie no se imaginaron que describía la noche del martes que nuestros caballos galoparon al unísono; que la descripción de oportunidades para superar el problema de la guerra, era la descripción de tus besos. Que los recursos que llegarían para la compra de arados y cañones, era la miel de tus ojos que escondías para guardar mi figura cansada, como me repetías para esconder las lágrimas del placer que te inundaba. Y después, escuché tu voz. Era la misma. Te di la mano, y tu piel me recorrió entero. Igual… que los minutos eternos que detuvieron las mareas, el viento del norte, la rosa de los vientos, el tintineo de las estrellas colgadas en jardines secretos y el arco iris que se vio hasta la media noche. Fuiste todo eso, enfundada en tu uniforme de charreteras doradas, el mismo con el que agredes la torpeza de quienes desconocen cómo se construye la vida. Mañana habrá otra sesión del Congreso. ¿Estarás? Simón. |
jueves, 1 de diciembre de 2011
Carta de Jamaica
Kingston, septiembre 6 de 1815
“Es más difícil, dice Montesquieu, sacar un pueblo de la servidumbre, que subyugar uno libre. Esta verdad está comprobada por los anales de todos los tiempos, que nos muestran las más de las naciones libres sometidas al yugo, y muy pocas de las esclavas recobrar su libertad. A pesar de este convencimiento, los meridionales de este continente han manifestado el conato de conseguir instituciones liberales, y aun perfectas; sin duda, por efecto del instinto que tienen todos los hombres de aspirar a su mejor felicidad posible, la que se alcanza infaliblemente en las sociedades civiles, cuando ellas están fundadas sobre las bases de la justicia, de la libertad, y de la igualdad. Pero ¿Se puede concebir que un pueblo recientemente desencadenado, se lance a la esfera de la libertad, sin que, como a Icaro, se le deshagan las alas y recaiga en el abismo? Tal prodigio es inconcebible, nunca visto. Por consiguiente, no hay un raciocinio verosímil que nos halague con esta esperanza.
Yo deseo más que otro alguno ver formar en América la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria. Aunque aspiro a la perfección del gobierno de mi patria, no puedo persuadirme que el Nuevo Mundo sea por el momento regido por una gran república; como es imposible, no me atrevo a desearlo; y meno deseo aún una monarquía universal de América, porque este proyecto, sin ser útil, es también imposible. Los abusos que actualmente existen no se reformarían, y nuestra regeneración sería infructuosa. Los Estados americanos han menester de los cuidados de gobiernos paternales que curen las llagas y las heridas del despotismo y la guerra. La metrópoli, por ejemplo, sería México, que es la única que puede serlo por su poder intrínseco, sin el cual no hay metrópoli. Supongamos que fuese el Istmo de Panamá, punto céntrico para todos los extremos de este vasto continente; ¿no continuarían estos en la languidez, y aun en el desorden actual? Para que un solo gobierno dé vida, anime, ponga en acción todos los resortes de la prosperidad pública, corrija, ilustre y perfeccione al Nuevo Mundo, sería necesario que tuviese las facultades de un Dios, y cuando menos las luces y virtudes de todos los hombres.
El espíritu de partido que al presente agita a nuestros Estados, se encendería entonces con mayor encono, hallándose ausente la fuente del poder que únicamente puede reprimirlo. Además, los magnates de las capitales no sufrirían la preponderancia de los metropolitanos, a quienes considerarían como a otros tantos tiranos; sus celos llegarían hasta el punto de comparar a estos con los odiosos españoles. En fin, una monarquía semejante sería un coloso diforme, que su propio peso desplomaría a la menor convulsión.
Mr. de Pradt ha dividido sabiamente a la América en 15 a 17 Estados independientes entre sí, gobernados por otros tantos monarcas. Estoy de acuerdo en cuanto a lo primero, pues la América comporta la creación de 17 naciones; en cuanto a lo segundo, aunque es más fácil conseguirlo, es menos útil; y así, no soy de la opinión de las monarquías americanas. He aquí mis razones. El interés bien entendido de una república se circunscribe en la esfera de su conservación, prosperidad y gloria. No ejerciendo la libertad imperio, porque es precisamente su opuesto, ningún estímulo excita a los republicanos a extender los términos de su nación, en detrimento de sus propios medios, con el único objeto de hacer participar a sus vecinos de una constitución liberal. Ningún derecho adquieren, ninguna ventaja sacan venciéndolos, a menos que los reduzcan a colonias, conquistas, o aliados, siguiendo el ejemplo de Roma. Máximas y ejemplos tales están en oposición directa con los principios de justicia de los sistemas republicanos; y aun diré más, en oposición manifiesta con los intereses de sus ciudadanos; porque un Estado demasiado extenso en sí mismo o por sus dependencias, al cabo viene en decadencia, y convierte su forma libre en otra tiránica; refleja los principios que deben conservarla, y ocurre por último al despotismo. El distintivo de las pequeñas repúblicas es la permanencia; el de las grandes, es vario, pero siempre se inclina al imperio. Casi todas las primeras han tenido una larga duración; de las segundas sólo Roma se mantuvo algunos siglos, pero fue porque era república la capital y no lo era el resto de sus dominios, que se gobernaban por leyes e instituciones diferentes.”
Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios Ponte y Blanco, mejor conocido como Simón Bolívar, (Caracas, 24 de julio de 1783 — Santa Marta, Colombia, 17 de diciembre de 1830) fue un militar y político de la Gran Colombia, una de las figuras más destacadas de la Emancipación Americana frente al Imperio español. Contribuyó de manera decisiva a la independencia de las actuales Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela.
Le fue concedido el título honorífico de Libertador por el Cabildo de Mérida en Venezuela que, tras serle ratificado en Caracas, quedó asociado a su nombre. Los problemas para llevar adelante sus planes fueron tan frecuentes que llegó a afirmar de sí mismo que era "el hombre de las dificultades" en una carta dirigida al general Francisco de Paula Santander en 1825.
Participó en la fundación de la Gran Colombia, nación que intentó consolidar como una gran confederación política y militar en América, de la cual fue Presidente. Bolívar es considerado por sus acciones e ideas el "Hombre de América" y una destacada figura de la Historia Universal, ya que dejó un legado político en diversos países latinoamericanos, algunos de los cuales le han convertido en objeto de veneración nacionalista. Ha recibido honores en varias partes del mundo a través de estatuas o monumentos, parques, plazas, etc.
Pre-romanticismo
El prerromanticismo fue un movimiento literario que se desarrolla en Europa a lo largo del siglo XVIII y cuyo ocaso transcurre en las últimas décadas de la centuria, en total oposición al Neoclasicismo.
Durante el siglo XVIII triunfan en Europa las ideas clásicas francesas del siglo anterior (Neoclasicismo). Mas, a la vez, se va forjando en varios países una reacción de signo radicalmente contrario.
En el Prerromanticismo se dan los siguientes rasgos, que lo separan del Neoclasicismo:
§ Afirma el predominio del sentimiento frente a la razón. En sus obras, los escritores expresan sus sentimientos más tristes y exaltados.
§ Rechazan las "reglas", aunque algunos escritores prerrománticos las aceptan.
§ Frente a la naturaleza arreglada y tranquila típica de los escritores neo-clasicistas, los prerrománticos y más tarde los románticos prefieren lugares esotéricos y misteriosos, como cementerios, escenas nocturnas, tormentas, apariciones de fantasmas, etc.§ Desaparición del tono didáctico de las obras
§ La libertad como valor absoluto.
§ Puesta en entredicho de las reglas y preceptos del Neoclasicismo. De ahí que el teatro sin reglas de Shakespeare, despreciado por los neoclásicos, sea alabado por los prerrománticos.
§ Repetición de palabras, de sintagmas, como muestra de obsesión, o de perturbación.
§ Frecuente sobre todo la anáfora del verbo o sustantivo al principio de frase o de verso.
§ Recursos de sonoridad: palabras violentas, broncas, rebuscadas, que a veces se acumulan en la obtención de efectos trepidantes
§ Innovaciones lingüísticas tendentes a la intensificación léxica, a veces mediante sufijos o prefijos nuevos o inusitados.
Como ejemplo de documento prerromántico, ofrecemos un pasaje del enciclopedista francés Denis Diderot, que en el año 1760, escribió:
¿Qué necesita el poeta? ¿Una naturaleza bárbara o cultivada, tranquila o tormentosa? ¿Preferiría la belleza de un día puro y sereno al horror de una noche oscura, donde el mugido de los vientos se mezcla por intervalos al murmullo sordo y continuo del trueno lejano, y donde se ve el relámpago inflamar los cielos sobre nuestra cabeza? ¿Preferirá un estanque a una catarata que se quebranta y rompe entre los peñascos, estremeciendo al pastor que la oye lejos, apacentando su rebaño en la montaña? ¿Cuándo veremos nacer poetas? Después de grandes desastres y grandes desdichas, cuando los pueblos comiencen a respirar, y las imaginaciones excitadas por espectáculos terribles, se atrevan a pintar cosas que ni siquiera podemos concebir los que no hemos sido testigos de ellas.
Andrés Bello un Humanismo que sigue Vigente
Andrés Bello un Humanismo que sigue Vigente
Andrés Bello un humanista y creador sublime, un hombre culto no pensaba en pelear , usaba la razón no las armas, este era de familia adinerada tuvo buenos maestros que influyeron y enriquecieron sus conocimientos , también fue príncipe de la Poesía castellana, gramático y filosofo original. Cabe resaltar que Bello se dedicaba a los temas de la enseñanza a nivel universitario hasta la escuela primaria , este la hacia con el interés de divulgar el conocimiento de las ciencias, por lo tanto fue un buen educador, así como lo decía su biografo Miguel Luis Amunategui, "Puede afirmarse sin exactitud que paso la viso enseñando".
Por otro lado fue un jurista y religioso, este se preocupaba mas por la vida de campo ya que estos eran los que mayor producían , por por cuanto defendían la agricultura , estaban en contra de la tala y la quema, por ello hizo una guía de manera que al leer la gente concientizara y le diera valor a la naturaleza esta fue llamada "Silva la Agricultura".
Bello fue el primer neoclásico , ya que se utilizaban temas clásicos tales como, la adoración alas musas las elogiaban con un ¡Oh! allí en esa época se alababa la belleza , había una exaltación por medio de los clásicos.
Se puede decir que para esa época neoclasicista predominaba la razón todo era objetivo , allí no se incluían sentimientos, cosas reales que afectaban a las demás personas, Andres Bello se dedico a recoger la cultura barroca y neoclasica de las indias.
Seguidamente este fue una persona que se preocupo porque la enseñanza se ponga al servicio de la liberación económica y social de los países que se habían independizado, para la riqueza de un país no existía sino en saber hacer buen uso y sacarle provechos a los mismos. Bellos espetaba mucho la tradición tanto así que era católica prácticamente, por cuanto amaba el idioma religiosamente, su ideología era conservadora , pero no era intransigente, su formación y cristianismo lo llevaron a ser comprensivo.
Como cierre podemos decir que la educación no la consideraba para formar sabios , sino para preparar a personas en cuanto a su desarrollo intelectual y sus mismas potencias, tampoco creyó que la educación debía reñirse en leer, escribir, y constar, sino que también tenían que preocuparse para la educación de el alma, por ultimo era importante que el hombre aprendiera destrezas y habilidades para poderse defender en cualquier situación difícil que se presente a diario,(relaciona la educación con el desarrollo de la persona).
Cronología de Movimientos Literarios
A lo largo de la historia, la literatura ha sufrido grandes cambios y transformaciones propias de cada época y cultura, por eso, se suele hablar de distinto Movimientos Literarios, en un intento de realizar una clasificación general de las distintas etapas por las que ha evolucionado la literatura. Suele tomarse la siguiente clasificación cronológica:
1.
Clasicismo (del siglo V a.C. al V d.C.) Se centra
fundamentalmente en la antigua Grecia y en el Imperio Romano y
se caracteriza por buscar la armonía y el equilibrio entre el
fondo y la forma. Obras clásicas inolvidables son La Ilíada y La
Odisea de Homero o La Eneida de Virgilio.
2.
Medieval (del siglo V al XV) Se produjo en Europa,
principalmente al fragmentarse en Imperio Romano, dando lugar a las
distintas lenguas romances. Las obras solían ser de contenido caballeresco
o religioso, con glosas a los dioses y a los grandes héroes. Obras
fundamentales de la época medieval son por ejemplo El cantar de los
Nibelungos, La canción de Roldán y el Mío
Cid, todos ellos en verso y anónimos, En prosa merecen mención aparte
el arcipreste de Hita con el Libro de buen amor y D.
Juan Manuel, sobrino de Alfonso X el Sabio, que escribió la
famosa obras El Conde Lucanor.
3.
Renacimiento (XV-XVI) Iniciada en Italia y
propagada después por toda Europa, se caracteriza por el auge
de las artes y la importancia central que toma el hombre. Son siempre
obras de gran riqueza en las que la novela se convierte en el
género más cultivado, apareciendo también la lírica y el teatro. La
divina comedia de Dante o El decamerón de Bocaccio son
buenos ejemplos de este periodo, en el que hay que destacar la invención de
la imprenta en el siglo XV, que trae con ella una democratización de la
literatura acercándola por fin al pueblo.
4.
Barroquismo (XVII) Se trata de una extensión
del renacimiento, surgida en un mundo en crisis, económica y social que
llevan a una visión negativa del mundo. La mejor expresión del Barroco
la encontramos en España, donde hubo dos escuelas: el Culteranismo,
que pretende crear belleza por medio de la forma y cuyo representante
fundamental fue Luis de Góngora, y el Conceptismo, que
se preocupa por el contenido, utilizando conceptos más profundos. Los
principales exponentes del Conceptismo son Quevedo y Gracián.
5.
Neoclasicismo (XVIII) Representa una vuelta atrás
a los valores clásicos griego u romanos, en busca de su equilibrio
y serenidad. Existe también un interés por reformar al ciudadano. Una obra
fundamental de esta época es El sí de las niñas de Fernández
de Moratín.
6.
Romanticismo (XIX, primera mitad). Constituye
una vuelta a la imaginación, abandonándose la frialdad del
neoclasicismo. Los sentimientos, la imaginación y los valores son el núcleo de
la nueva literatura de esta época. Una obra fundamental del periodo es Don
Álvaro o la fuerza del sino del Duque de Rivas.
7.
Realismo (XIX, segunda mitad) Surgido en Francia, supone la irrupción de los escenarios
locales y del lenguaje popular, acercando la literatura a la realidad
social. Algunas obras importantes de este periodo con: Rojo y
negro de Stendhal y Crimen y castigo de Feidor
Dostoievsky.
8.
Modernismo (finales del siglo XIX y principios del
XX) Se busca lo natural como la calve fundamental para
resaltar las creaciones. Algunas obras fundamentales con Azul de Rubén
Darío y El Ismaelito de José Martí.
9.
Vanguardismo (primera mitad del siglo XX) Los grupos de
Vanguardia surgieron como un intento de transformación de la
literatura, negando el pasado y primando la originalidad por
encima incluso de la realidad. Algunas obras importantes son Manifiesto
surrealista de André Bretón y Luna
Park de Luis Cardoza y Aragón.
10.
Pos vanguardismo (mediados del siglo XX) Influenciado por
las teorías marxistas, rechaza el idealismo vanguardista
y busca volver a la realidad. La estética pierde importancia frente al
contenido. Obras características son Anti poesía de Nicanor
Parra y Epigramas de Ernesto Cardenal.
11. Pos-modernismo (finales del siglo XX) Tras el agotamiento
de las fórmulas literarias habituales se busca, ahora, la experimentación.
Surgen relatos circulares, juegos de palabras, la mezcla de disciplinas
artísticas y, en definitiva, cualquier recurso que nos acerque más al verdadero
arte. Por destacar algunas obras podemos citar Rayuela de
Julio Cortázar, El nombre de la rosa de Humberto
Eco o Tres tristes tigres de Guillermo
Cabrera Infante.
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